La NEUROPSICOLOGÍA estudia los procesos fisiológicos del sistema nervioso y los relaciona con la conducta y la cognición, tanto en términos de función normal como de procesos disfuncionales asociados al daño cerebral.
Evaluación Neuropsicológica
Definir el perfil neuropsicológico es fundamental para detectar las fortalezas y debilidades que sustentarán el plan de intervención posterior.
¿Cómo lo haremos?
La evaluación neuropsicológica se basa en la observación clínica y la valoración cuantitativa de la cognición y la conducta, adaptando cada evaluación a las demandas de la persona.
➡︎ En la valoración cuantitativa partimos del uso de pruebas estandarizadas y actualizadas que nos permiten definir con números el rendimiento de las funciones cognitivas con respecto a la población general. Además, nos permite llevar un seguimiento objetivo con el paso del tiempo de la evolución de la persona.
➡︎ En la observación clínica, analizamos con detalle cómo la persona lleva a cabo las tareas que se le proponen, más allá de los resultados cuantitativos que nos indiquen las pruebas. Las neuropsicólogas no somos simples pasadoras de tests, vamos más allá.
Intervención Neuropsicológica
Una vez ya hemos definido el perfil neuropsicológico, estableceremos un plan de intervención individualizado que nos ayude a alcanzar los objetivos terapéuticos.
¿Cómo lo haremos?
Toda intervención neuropsicológica parte de un punto inicial: la Psicoeducación. Es decir, primero os explicaré qué son las funciones cognitivas, cuál es el perfil neuropsicológico del que partimos y las diferentes opciones de intervención disponibles, que son:
➡︎ Estimulación cognitiva:
recomendada para personas adultas que, partiendo de un buen rendimiento cognitivo, quieran favorecer su mantenimiento a largo plazo, reduciendo el impacto del proceso de envejecimiento.
➡︎ Entrenamiento cognitivo:
intervención más específica enfocada al entrenamiento de las debilidades y las fortalezas de las funciones cognitivas, tratando de aumentar el rendimiento cognitivo ajustado a los objetivos propuestos.
➡︎ Rehabilitación cognitiva:
intervención específica recomendada para personas que, debido a alguna circunstancia neurológica sobrevenida han visto reducido su rendimiento cognitivo y, con ello, una afectación de su calidad de vida.
Dependiendo de las necesidades y de los objetivos terapéuticos, elegiremos la opción más recomendada para cada persona en particular. Cabe tener en cuenta que nuestra meta final será conseguir generalizar los avances conseguidos en sesión a fuera de ella, por lo que es fundamental la participación activa de la persona.
También, dado que partimos de un modelo biopsicosocial, sería recomendable el apoyo del entorno más cercano (familiares, amigos…) y la coordinación con los entornos reales de las personas (escuela, trabajo…).