Descripción
Con «¡A cocinar un Roscón!» podemos trabajar una gran variedad de funciones cognitivas, como la atención, la planificación, la visoespacialidad, la comprensión de instrucciones… Al fin y al cabo, cualquier juego lo podemos adaptar para trabajar cualquier función cognitiva. Yo os describiré algunas ideas a continuación para que podáis empezar a jugar.
(1) Reconocimiento de atributos: presentamos algún ejemplo de roscón ya montado, de manera que hay que describir los ingredientes que contiene.
(2) Crear tu propio roscón: cocinar tu propio roscón libremente (importante planificar su construcción (1 – la base, 2 – el relleno con la figura, 3 – parte superior con ingredientes).
(3) Copiar un modelo de roscón: cocinar un roscón imitando el de la imagen (trabajamos planificación, visoespacialidad, visoconstrucción, atención…).
(4) Seguir una receta escrita: cocinar un roscón siguiendo unas instrucciones escritas (aquí también trabajamos la comprensión escrita y podemos incorporar la memoria de trabajo retirando la receta tras leerla).
(5) Seguir una receta gráfica: cocinar un roscón siguiendo unas instrucciones gráficas (aquí trabajamos la comprensión visual y podemos incorporar la memoria de trabajo retirando la receta tras leerla).
