Cuando algo se normaliza socialmente, suele haber una parte de la población que reacciona con la opinión contraria y una actitud revolucionaria. Esta situación puede acabar en un cambio positivo (se mejora la vida de las personas) o negativo (se empeora).
Según las definiciones de Almendros et al. (2009) y Farías (2012)…
Una SECTA es un grupo absolutista cerrado y de funcionamiento autoritario en el que se exige devoción hacia el líder o hacia una idea.
Las características principales que definen a las sectas son:
Según la misma página web del Realfooding, se definen como:
«El REALFOODING es un estilo de vida basado en comer comida real y evitar los ultraprocesados. Es un movimiento que defiende el derecho a una alimentación saludable para la población. Es una revolución que lucha con conocimiento y conciencia contra el lado oscuro de la industria alimentaria»
En este apartado voy a hacer un análisis del discurso realfooder, partiendo del análisis de Heleven en Twitter. Mi intención es que puedas ver desde un punto de vista diferente lo que se nos vende en redes sociales.
Carlos Ríos, a día de hoy, cuenta con 1,5 millones de seguidores, por lo que podemos considerar que es una persona influyente. Del movimiento realfooder llevamos hablando desde hace años. En un contexto en el que la obesidad es uno de los problemas de salud que más llaman la atención, estrategias para «combatirla» son bien acogidas por la población. Por tanto, podemos decir que, en un principio, el movimiento realfooder puede crear un cambio positivo en la sociedad.
Pero… ¿Es un movimiento social o una organización coercitiva que puede tener un discurso peligroso? A continuación te expongo algunos puntos que llaman la atención del Realfooding:
El primer error es pretender alcanzar la salud óptima tomando la variable de los alimentos, pero olvidando otras como la relación que se establece con la comida. Si decimos que los alimentos ultraprocesados son «caca», cuando se consumen, aunque sea en moderación, se genera una sensación de culpa en torno a la alimentación. ¿Seguiría esto siendo salud?
De todas formas, desde el hilo de Twitter de @WaldenDos_ se encargan de desmontar este discurso y remarcan que correlación no implica causalidad.
Una característica destacada de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) es la tendencia a pensar que, si se controla lo que se come, se controla también lo que sucede. Es una distorsión cognitiva, porque controlar la comida no implica controlar tu vida.
En el artículo anterior os hablaba de los diferentes poderes que existen. Uno de ellos es el poder de experto: dispones de una formación y experiencia que avala tu autoridad. Carlos Ríos es nutricionista, por lo que se le considera una fuente fiable, creíble y sincera cuando habla de nutrición y dietética.
Partiendo del poder de experto, Carlos Ríos ha creado el movimiento Realfooding, por lo que se considera un «héroe de guerra» y utiliza conceptos bélicos para dar un carácter revolucionario a su obra.
Desde el movimiento, además de la falacia de control, se sigue la falacia de justicia: su verdad es la única verdad, por lo que la justicia se rige por las normas de su movimiento.
Como héroe de guerra, Carlos Ríos refuerza su carácter de mesías con un apartado en Instagram dedicado exclusivamente a mostrar cómo las personas han conseguido «ser felices y sanas» gracias a él y a su movimiento. No soy quien para diagnosticar, pero habría que valorar cierto delirio de grandeza.
Asimismo, junto al delirio de grandeza viene aquello de lo que hemos hablado antes: desprestigiar a todo aquel que cuestione el movimiento. Según el código deontológico de los dietistas-nutricionistas:
No denunciará a un colega ante el Colegio o Asociación ni dañará la imagen y su prestigio sin pruebas, basándose únicamente en conjeturas, suposiciones o razones personales.
No es la primera ni la última vez que Carlos Ríos ataca a la profesionalidad de sus compañeros de profesión. Un ejemplo de ello es el que denuncia @Midietacojea. Por tanto, podemos decir que la ética del Realfooding es un tanto cuestionable.
No me gusta hacer afirmaciones dicotómicas sobre temas tan serios y que atañen a tanta gente. Lo que podemos decir es que el movimiento realfooder sigue un discurso peligroso que hay que vigilar y analizar desde el pensamiento crítico, no desde la validación absoluta.
El Realfooding puede suponer un cambio positivo en unas personas, pero también se están viendo consecuencias muy negativas en otras, por lo que no podemos olvidar esto último.
Hilo de Twitter sobre Carlos Ríos y los realfooders.
Hilo de Twitter de @unnombrealazar.
Reportajes sobre sectas actuales y que abordan diferentes temáticas en el canal de TAMAYO.
Almendros, C. (2005). Ladrones de libertad: pseudoterapias «religiosas» New Age. Madrid: Universidad Autónoma de Madrid.
Almendros, C., Rodríguez-Carballeira, L., Carrobles, J. A., & Gámez-Guadix, M. (2009). Los motivos de vinculación a sectas coercitivas. Revista de Psicoterapia, 20(78/79), 43–60. https://doi.org/10.33898/rdp.v20i78/79.827
Farías, A. (2015). Sectas y manipulación mental: Un enfoque desde la Psicología. Editorial Vita Brevis.
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